Solo, sin pareja y con 30: Viajeros, ¿no es hora de sentar la cabeza?
¿Estás soltero? ¿Viajas solo? ¿Estás llegando a los 30 o ya los has superado? ¡NOSOTROS TAMBIÉN! Y qué sensación tan maravillosa se supone que es, ¿no? Entonces, ¿por qué diablos nos siguen haciendo constantemente estas preguntas... preguntas que incluso NOSOTROS mismos nos hacemos también a veces?
Nuestra vida nunca ha estado tan definida por las relaciones y la edad, pero cuanto más tiempo estamos viajando, más fuerte parece hacerse esa vocecita molesta en nuestra cabeza. A veces incluso parece que nuestra época de aventuras ya pasó y que nos hemos quedado solos en casa, plantados en un lugar sin poder movernos, reflexionando sobre nuestra vida actual.
¿Tienen razón esas voces? ¿Se nos ha acabado el tiempo? ¿Han quedado atrás nuestros días de viaje y lo único que nos queda es sentar la cabeza, casarnos y cuidar de una familia durante el resto de nuestras vidas? Una chica que ha escuchado estas preguntas demasiadas veces es una de nuestras blogueras habituales, Sarah. Nos explica cómo ha pasado por todo esto y aún así no se ve afectada por las opiniones de la sociedad, y cómo muchos viajeros que conoce por el camino están en la misma situación:

La nueva generación de viajeros
Recuerdo que hace un par de años, viajando por Oriente Medio, en menos de cinco minutos después de conocer a alguien, me preguntaban si estaba casada. Es una cuestión cultural: muchas mujeres de mi edad ya llevan allí varios años casadas. Cuando respondo que no estoy casada, siempre me preguntan por qué. Además del hecho de preguntarle a una mujer en sus 30, que viaja sola, por qué aún no ha encontrado a un hombre que la enamore, me resulta difícil responder a esta pregunta. No porque no sepa la respuesta. La respuesta la tengo muy clara: aún no quiero casarme (quizás nunca). Me cuesta contestar porque lo único que quiero responder es «el matrimonio no es sinónimo de éxito».
Algo que me molesta de la sociedad actual es que todos parecemos vivir dentro de un marco temporal inventado, y como mujeres tenemos aún más presión para vivir nuestra vida de acuerdo a este marco. Se nos dice que debemos terminar los estudios a cierta edad, casarnos a otra y tener hijos poco después. Nunca he sido de las que se ha amoldado a estas reglas y, recientemente, he descubierto que hay un atisbo de cambio en esta forma de vida. En realidad, somos MUCHOS los que tenemos la gran ambición de ver mundo, de seguir nuestros sueños, de formar parte de algo más grande que nosotros mismos y de crear nuestras propias reglas individuales. Está surgiendo una nueva generación.
Los 30 solían ser la edad a la que se activaba la bomba de relojería, la edad en la que debías tenerlo todo bajo control: familia, trabajo, casa, dinero. Ahora, los 30 se celebran como un nuevo capítulo, lejos de tus años de juventud, rumbo a la madurez y listo para vivir la vida que has creado para ti mismo.
No crezcas, es una trampa
Hace poco conocí a una mujer que acababa de cumplir 40 años. Estaba divorciada, no tenía hijos y viajaba por todo el mundo. Sonreía cuando hablábamos de la vida y se reía cuando hablábamos del pasado. «Ojalá me hubiera dado cuenta hace 10 años de que la vida no consiste en intentar ajustarse a unas normas inventadas. Empecé a crear mis propias reglas cuando cumplí los 30 y mi vida dio un giro de 360 grados. Me di cuenta de que, en realidad, no quería tener hijos y de que mi marido tenía un efecto más negativo que positivo en mi vida. Empecé a hacer lo que siempre había querido hacer, pero que nunca pensé que me estuviera permitido. Es gracioso pensar que solía dejar que esas reglas inventadas controlaran mi vida y me impidieran alcanzar mis sueños».
Tenía un alma hermosa, y eso me enseñó mucho. No pasa nada por tener 30 años y no estar casada. No pasa nada por tener 35 y no querer tener hijos o por querer tener cinco. No pasa nada por tener 40 y no haber terminado los estudios, ni por no saber qué trabajo quieres. No pasa nada por no estar donde todo el mundo cree que deberías estar a tu edad. Si quieres ser viajero, sigue viajando, o sigue preparando tus próximas aventuras si ahora no puedes viajar (muchos de nosotros estamos en la misma situación). Y si aún no estás seguro, pero sientes que falta algo en tu vida, tampoco pasa nada, ¡tienes toda una vida para descubrir lo que te apasiona! Ven y únete al club de «solos, solteros y con 30», te prometemos que es MUY divertido. Así que, ¿por qué no echas un vistazo ahora a nuestra lista de anfitriones, con más de 50 000 experiencias en todo el mundo, y ves adónde podrían llevarte tus aventuras este año... y el resto de tu vida?

Acerca de Sarah
Sarah colabora con el blog de Workaway. Hace cinco años dejó su trabajo estable y su rutina diaria en el Reino Unido para dedicarse al voluntariado y a viajar. Desde entonces, ha seguido viajando mien
Share the Workaway idea
110 comments
Join the Workaway community today to unlock unique volunteer experiences and free accommodation with over 50,000 opportunities around the globe.
Unirse





